Un reciente estudio internacional sugiere que tres medicamentos ya existentes podrían ofrecer una nueva esperanza inesperada en la lucha contra la enfermedad de Alzheimer. Liderado por investigadores de la Universidad de Exeter, el estudio analizó más de 80 fármacos de uso común para identificar aquellos con mayor probabilidad de prevenir o ralentizar la enfermedad neurodegenerativa.
Los candidatos principales incluyen la vacuna contra el herpes zóster (Zostavax), sildenafilo –más conocido como Viagra– y riluzol, un medicamento utilizado para tratar la enfermedad de las neuronas motoras. Entre estos, la vacuna contra el herpes zóster surgió como la más prometedora debido a su perfil de seguridad y a la evidencia que la vincula con un riesgo reducido de Alzheimer. Los estudios indican que las personas que recibieron la vacuna tuvieron un 16% menos de probabilidades de desarrollar la enfermedad.
Reutilizar medicamentos existentes ofrece una ventaja importante sobre el desarrollo de nuevos fármacos, que puede llevar de 10 a 15 años y costar miles de millones de dólares sin una garantía de éxito. Los medicamentos ya probados como seguros en humanos permiten una vía más rápida y de menor riesgo hacia tratamientos potencialmente transformadores.
El estudio involucró a 21 especialistas en demencia de universidades, hospitales y compañías farmacéuticas, junto con la opinión de pacientes con Alzheimer. Cada uno de los tres fármacos principales fue seleccionado por su capacidad para atacar procesos biológicos asociados con el Alzheimer y por resultados prometedores en estudios de laboratorio y en animales.
- Vacuna contra el herpes zóster (Zostavax): Podría modificar las respuestas del sistema inmunológico vinculadas al Alzheimer, ofreciendo efectos protectores contra cambios perjudiciales en el cerebro.
- Sildenafilo (Viagra): Experimentos en ratones sugieren que podría proteger las neuronas y reducir los depósitos de proteína tau en el cerebro, al tiempo que mejora la memoria y la cognición, posiblemente aumentando el flujo sanguíneo.
- Riluzol: Estudios en animales indican que puede mejorar la función cognitiva y reducir los niveles de proteína tau en el cerebro.
Los investigadores están solicitando ensayos clínicos para determinar si estos fármacos pueden ayudar a los pacientes que ya presentan síntomas de Alzheimer o a aquellos con un alto riesgo de desarrollar la enfermedad.
Además de los tres principales, otros cinco fármacos mostraron cierto potencial, pero se consideraron menos prometedores: fingolimod (utilizado para la esclerosis múltiple), vortioxetina (para el trastorno depresivo mayor), micro-litio (para la depresión), dasatinib (para la leucemia) y citisina (una ayuda natural para dejar de fumar).
La Dra. Ann Corbett, profesora de investigación sobre la demencia en la Universidad de Exeter, enfatizó la importancia de explorar todas las vías de investigación: “Reutilizar medicamentos es una parte vital para convertir la medicina de hoy en los tratamientos del mañana. Estos candidatos prometedores ahora necesitan una mayor investigación a través de ensayos clínicos para comprender su verdadero potencial contra el Alzheimer”.
Dado que el Alzheimer continúa afectando a decenas de millones de personas en todo el mundo –una cifra que se proyecta superará los 150 millones para 2050– estos hallazgos ofrecen esperanza para intervenciones más rápidas y seguras utilizando medicamentos que ya son familiares para los pacientes y los clínicos.
