Las terapias CAR-T, conocidas como inmunoterapias, han demostrado ser efectivas en el tratamiento de diversos tipos de cáncer y su aplicación se está extendiendo a otras enfermedades. Científicos han desarrollado una nueva inmunoterapia que utiliza células cerebrales llamadas astrocitos para eliminar las placas de amiloide asociadas con la enfermedad de Alzheimer.
Esta terapia, desarrollada por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis (WashU Medicine) y probada exitosamente en modelos animales, consiste en una única inyección que previene la formación de las placas de amiloide que dañan las neuronas y provocan el deterioro cognitivo. En ratones que ya presentaban estas placas, la inyección logró reducirlas en un 50%, según los hallazgos publicados en la revista Science.
El equipo de investigación equipó a los astrocitos con un receptor CAR que les permite identificar y destruir las placas de amiloide, transformándolos en células con una capacidad de limpieza mejorada para eliminar las proteínas dañinas que se acumulan en el cerebro. “Aunque es necesario continuar investigando para optimizar este enfoque y abordar posibles efectos secundarios, estos resultados representan una oportunidad prometedora para desarrollar inmunoterapias basadas en CAR-astrocitos para enfermedades neurodegenerativas e incluso tumores cerebrales”, afirmó Marco Colonna, profesor de Patología en WashU Medicine.
Esta nueva inmunoterapia se presenta como una alternativa no invasiva y sencilla a los tratamientos actuales para el Alzheimer. Los fármacos de última generación, que han demostrado modificar el curso de la enfermedad, suelen prolongar la vida independiente de los pacientes alrededor de diez meses. Estos tratamientos, basados en anticuerpos monoclonales, reducen las acumulaciones de la proteína amiloide, pero requieren dosis frecuentes y elevadas para frenar el deterioro cognitivo que afecta la memoria, el lenguaje y otras funciones.
La enfermedad de Alzheimer se caracteriza por la acumulación de la proteína beta-amiloide en placas en el cerebro. La microglía, las células inmunitarias del cerebro, normalmente se encarga de eliminar estos desechos, pero su capacidad se ve superada en las enfermedades neurodegenerativas. Para aliviar la carga de trabajo de la microglía, los investigadores insertaron un dispositivo de localización genético en los astrocitos, convirtiéndolos en células “superlimpiadoras” capaces de eliminar las proteínas dañinas.
Los experimentos en ratones con predisposición genética al Alzheimer, que desarrollan placas de beta-amiloide a los seis meses de edad, demostraron que la inyección del virus que expresa el CAR previno la formación de placas en los ratones jóvenes y redujo en un 50% el número de placas en los ratones más viejos, en un período de tres meses.
Los investigadores han solicitado una patente para el enfoque utilizado en el diseño de los CAR-astrocitos. David Holtzman, coautor del estudio, destacó que esta inmunoterapia es más efectiva en las etapas iniciales de la enfermedad, pero la inyección única que redujo las proteínas dañinas en los ratones representa una diferencia significativa en el potencial tratamiento clínico.
El equipo de investigación planea continuar mejorando esta inmunoterapia, ajustando su diseño para atacar las proteínas dañinas de manera más efectiva y sin afectar las funciones normales de las células cerebrales. Además, exploran la posibilidad de modificar el receptor CAR para que los astrocitos reconozcan marcadores específicos en tumores cerebrales, lo que podría permitirles eliminar células cancerosas y ofrecer una nueva vía terapéutica contra el cáncer cerebral y otras enfermedades del sistema nervioso central.
EFE / NoticiasVenevision
