La esperanza de muchos pacientes con Alzheimer y sus familias se ha visto frustrada. Varios medios de comunicación holandeses, incluyendo De Telegraaf, de Volkskrant, Trouw, AD.nl y Nederlands Dagblad, informan que el primer medicamento que mostraba potencial para frenar el avance de la enfermedad no será cubierto por el seguro médico básico.
Las noticias han generado decepción, especialmente entre las organizaciones de pacientes, quienes veían en este fármaco un avance significativo en el tratamiento de una enfermedad devastadora. A pesar de los resultados prometedores, las autoridades sanitarias han determinado que el costo del medicamento no se justifica en relación con sus beneficios, dejando a los pacientes sin acceso a esta nueva opción terapéutica.
La decisión ha suscitado un debate sobre el acceso a medicamentos innovadores y la necesidad de encontrar un equilibrio entre el costo y la calidad de vida de los pacientes que padecen enfermedades crónicas y degenerativas como el Alzheimer.
