Así como en una gran ciudad, en nuestro organismo, si la recolección de residuos se bloquea, estos se acumulan. Si esta falta de limpieza afecta a las células nerviosas, obviamente, puede tener repercusiones. ¿Y entonces? Entonces, conviene confiar en aquellos mecanismos que ayudan a algunas neuronas a eliminar la proteína tau, relacionada con la enfermedad de Alzheimer y otras patologías neurodegenerativas.
La proteína “basurera” se produce a partir de las instrucciones presentes en el ADN, vinculadas a un gen que, a su vez, estimula la producción de una especie de “etiqueta” proteica invisible (CRL5SOCS4) para la tau.
Gracias a estos “tags” moleculares, la proteína nociva se dirige hacia el sistema de eliminación de residuos de la célula para su degradación y eliminación.
Este mecanismo solo funciona en algunas neuronas, que por lo tanto sobreviven más tiempo que otras. En el futuro, esta proteína podría convertirse en un objetivo para nuevas terapias dirigidas contra la “niebla” que invade progresivamente el cerebro en caso de enfermedad de Alzheimer, también relacionada con la proteína tau.
Esta hipótesis, identificando también otros mecanismos invisibles de “limpieza” neuronal, se basa en una investigación publicada en Cell (primer autor Avi Samelson) y realizada por expertos de la Universidad de California en Los Ángeles y San Francisco (EE. UU.).
