El mercado inmobiliario portugués se consolida como un atractivo para la inversión extranjera, especialmente para los estadounidenses. Pamela Liebman, CEO de Corcoran, señala un creciente interés por parte de ciudadanos de Estados Unidos en adquirir propiedades en Portugal, aunque no todos lo hacen como una reacción a las políticas de Donald Trump.
“Portugal tiene mucho que ofrecer. Es un país seguro, lo que supone un alivio frente a la situación política y las tensiones internas que se viven en Estados Unidos. El estilo de vida es excelente, con acceso al mar, campos de golf y una gastronomía excepcional. Todo esto resulta muy atractivo para los estadounidenses”, afirmó Liebman durante la presentación oficial de Corcoran en el país el pasado 21 de enero.
La CEO de Corcoran matizó que, si bien existen factores políticos que influyen, muchos estadounidenses no buscan “huir” de su país, sino encontrar oportunidades para mejorar su calidad de vida. “Hay mucha gente que adora Estados Unidos y convive con el debate político, pero reconoce que existen otros lugares en el mundo donde pueden construir un estilo de vida increíble”, explicó.
Liebman destacó que el coste de vida en Portugal es significativamente menor en comparación con ciudades como Palm Beach, Miami, Aspen o California, donde los impuestos son “absurdos”. Por ello, considera a Portugal “una oportunidad y un país atractivo” para los inversores estadounidenses, lo que ha motivado la expansión de Corcoran a este mercado.
“Buscamos grandes socios estratégicos que compartan nuestra cultura y entendimiento del negocio inmobiliario, especialmente en el segmento de lujo. Sabemos gestionar grandes operaciones y esto genera sinergias. En Portugal, hemos encontrado el socio ideal”, subrayó.
Corcoran, con un volumen de ventas anual de 27.500 millones de euros en Estados Unidos, no espera alcanzar cifras similares en Portugal a corto plazo, pero confía en obtener “resultados impresionantes”. Actualmente, la compañía cuenta con un portafolio de 500 millones de euros en proyectos a lo largo de todo el país.
“Preveo un gran crecimiento en Portugal, no solo en el volumen de proyectos vendidos, sino también en los precios, que probablemente aumentarán a medida que se construyan más propiedades de lujo para atraer a un público más global”, señaló Liebman.
En cuanto a la burocracia en los proyectos, la CEO considera que es un problema que “todos deben abordar y agilizar”, ya que los retrasos “no benefician a nadie”.
