China se encuentra en un estado de shock ante el dominio absoluto de la jugadora de bádminton surcoreana, An Se-young. La atleta de 24 años, perteneciente a Samsung Life, ha logrado una serie de victorias impresionantes que han dejado a la nación china, con sus 1.400 millones de habitantes, sin respuestas.
Las noticias provenientes de Qingdao, China, y Nueva Delhi, India, no son simplemente reportes de triunfos, sino la señal de que la “Gran Muralla” china se derrumba como un castillo de arena ante la superestrella An Se-young.
El pasado 8 de enero, durante la final del Campeonato Asiático de Bádminton por Equipos Mixtos celebrado en Qingdao, China sufrió una humillante derrota ante Corea del Sur con un marcador de 3-0. A pesar de jugar en casa, el equipo chino fue testigo impotente de la celebración de sus rivales coreanos.
An Se-young lideró el ataque coreano, derrotando a la joven promesa china Han Cheon-hee en tan solo 39 minutos con un contundente 2-0 (21-7, 21-14). La diferencia en el marcador reflejó la superioridad de An Se-young, quien dominó la cancha con facilidad, mientras que Han Cheon-hee parecía una simple compañera de entrenamiento.
Con esta victoria, An Se-young extiende su racha ganadora a 33 partidos consecutivos, superando su anterior récord de 31 victorias en 2023 y acercándose al impresionante registro de Xie Xingfang de China, quien ostenta 34 victorias consecutivas. Este logro se produjo en territorio chino, lo que lo convierte en una demostración de fuerza aún más significativa.
El dominio de An Se-young no solo preocupa a las jóvenes promesas, sino también a la jugadora número 2 del mundo, Wang Zhiyi. Para Wang Zhiyi, An Se-young se ha convertido en una verdadera “pesadilla”.
El 18 de enero, en la final del India Open, An Se-young derrotó nuevamente a Wang Zhiyi por 2-0. Con esta victoria, An Se-young acumula un impresionante récord de 10 victorias consecutivas contra Wang Zhiyi. Lo que antes era una rivalidad ahora se ha transformado en una relación de “depredador y presa”. A pesar de haber superado a Chen Yufei en semifinales, Wang Zhiyi se mostró impotente ante An Se-young.
En diciembre pasado, An Se-young también se coronó campeona de las BWF World Tour Finals, conocidas como el “campeonato de campeones”, celebradas en Hangzhou, China. En cada torneo importante celebrado en China, An Se-young ha ascendido a lo más alto del podio, mientras que la bandera china se ha visto relegada a un segundo plano. El orgullo del bádminton chino ha sido completamente destrozado por An Se-young.
La situación ha generado un ambiente tenso en China. En lugar de críticas hacia sus propias jugadoras, predominan las reacciones de resignación.
Según informes de medios locales como Sina Sports, los internautas chinos comentan: “An Se-young no es humana. Es como luchar contra una máquina”, “Wang Zhiyi debe estar sufriendo. Si pierde 10 veces seguidas, querrá retirarse”, y “No importa quién juegue, ya sea Chen Yufei, Wang Zhiyi o Han Cheon-hee, no hay esperanza. Estamos en una era oscura para el bádminton chino”.
Algunos analistas incluso sugieren que un “síndrome de miedo-seguridad” (恐安症), donde los jugadores se paralizan al enfrentarse a An Se-young, se está extendiendo desde el equipo hasta los aficionados.
An Se-young avanza imparable hacia el récord de 59 victorias consecutivas de la legendaria Susy Susanti.
Y bajo su implacable avance, el bádminton chino apenas puede respirar. En 2026, el cielo del continente está dominado por “el reino de An Se-young”.
jsi@fnnews.com 전상일 기자
※ 저작권자 ⓒ 파이낸셜뉴스, 무단전재-재배포 금지
