Anaya Bangar, hija del exjugador y entrenador de cricket de la India, Sanjay Bangar, se ha sometido con éxito a una cirugía de afirmación de género. Compartió la noticia a través de una publicación en redes sociales el sábado. Anaya, quien es jugadora de cricket y defensora de los derechos trans, recurrió a Instagram para compartir su historia de transformación y agradecer a su familia por su apoyo.
Anaya reveló que ella y su familia enfrentaron “momentos de confusión, preguntas y crecimiento”, y que tomó tiempo obtener el apoyo total de su familia. “Este viaje no fue fácil… No solo para mí, sino también para mi familia. Comprender, aceptar y apoyarme tomó tiempo. No fue instantáneo. Hubo momentos de confusión, preguntas y crecimiento para todos nosotros. Pero hoy, estando aquí, me siento llena de gratitud”, escribió Anaya en su publicación.
“Tener a mi padre a mi lado en uno de los momentos más importantes de mi vida significa todo. Su apoyo no llegó de la noche a la mañana… Pero cuando llegó, fue real, incondicional y fuerte”, añadió.
“Esta cirugía fue un gran paso para mí, pero tenerlo conmigo hizo que fuera posible. El crecimiento lleva tiempo. El amor lleva tiempo. Pero cuando llega, vale la pena todo. Agradecida. Siempre”, concluyó Anaya.
Anteriormente, Anaya había revelado que su padre, Sanjay, cubriría el costo total de la cirugía. El hermano menor de Anaya, Atharva, siempre la ha apoyado, y sus padres se unieron más tarde.
Anaya ha sido tema de conversación en las redes sociales desde que se conoció su viaje de transformación. Se sometió a terapia de reemplazo hormonal y a una cirugía de afirmación de género para alinearse mejor con su identidad.
Sin embargo, los cambios tuvieron un gran costo para Anaya, a quien su propio padre le dijo que no había lugar para ella en el cricket. Ya enfrentando una lucha contra la sociedad, batallando contra conflictos internos y los demonios del mundo exterior, Anaya tuvo que abandonar el deporte que amaba.
Actualmente, Anaya cuenta con el apoyo total de su familia y está llena de gratitud.
