André Kuipers, un astronauta experimentado, ha expresado su preocupación por el futuro del planeta Tierra. Según declaraciones recogidas por De Telegraaf, Kuipers relató que durante sus observaciones desde el espacio, la cantidad de luces que percibió le causó una profunda inquietud, llegando a sentir miedo.
El astronauta no especificó las causas de su temor, pero su testimonio subraya la creciente conciencia sobre el impacto de la actividad humana en el planeta, visible incluso desde la órbita terrestre. La intensidad de la iluminación nocturna, un indicador de la urbanización y el consumo energético, podría ser un factor clave en su preocupación.
Kuipers no profundizó en detalles específicos sobre las posibles consecuencias, pero su declaración sirve como un recordatorio visual y emocional de la fragilidad de nuestro planeta y la necesidad urgente de abordar los desafíos ambientales.
