Por la Dra. Tulika Seth
Las mujeres en la India se enfrentan actualmente a un riesgo generalizado y gravemente subestimado. El problema se describe, acertadamente, como khoon ki kami, o “deficiencia de sangre”, lo que refleja dos problemas paralelos y concurrentes. El primero es la anemia, donde los niveles de hemoglobina, encargada de transportar oxígeno en la sangre, disminuyen, afectando la salud física y cognitiva. En el embarazo, esto podría ser fatal. La segunda amenaza relacionada es la disponibilidad limitada de sangre en nuestro sistema de salud, lo que causa problemas cuando estas mujeres más necesitan transfusiones.
Estos no son problemas separados, sino dos caras de la misma emergencia. Más de la mitad de las mujeres en edad reproductiva en la India sufren de anemia (57%), al igual que más de la mitad de las mujeres embarazadas (52%). Miles de mujeres entran al embarazo con anemia y, cuando se necesita una transfusión inmediata, específicamente en casos de hemorragia posparto (sangrado masivo e incontrolable durante el parto), la sangre puede no estar disponible. Esto convierte un parto rutinario, que es un estado fisiológico normal, en un evento de alto riesgo para muchas familias.
