Las animaciones de J. A. Humphreys son a la vez inquietantes y cautivadoras. Una de ellas, titulada Watcher of the Grave, me tiene completamente atrapada. Creada sobre papel, presenta una silueta recortada de un hombre a caballo que se dirige hacia un ojo que mira a su alrededor.
Aquí hay otra animación fantástica (aunque todas lo son) con ojos y una telaraña. Según la descripción: “Una pequeña colaboración entre yo, los ojos de mi esposa y la araña que vive en mi jardín. Animada sobre papel y con banda sonora de un bucle de cinta.”
La sencillez de estas animaciones es precisamente lo que más atrae. Dejan espacio para el misterio y hacen que las imágenes se sientan sutilmente perturbadoras y profundamente intrigantes. Cada animación se siente como un fragmento de un mundo más grande e invisible.
