Los tiburones son considerados una obra maestra de la evolución, ya que la estructura de su cuerpo apenas ha cambiado a lo largo de cientos de millones de años (manteniendo su tamaño actual, y no alcanzando las dimensiones colosales de los dinosaurios). Esto contrasta con otros animales que han tenido que reducir su tamaño para sobrevivir.
Dato curioso: ‘Megalodón’ no es un ancestro directo de los tiburones actuales, sino un pariente lejano que coexistió con ellos. El Megalodón se extinguió debido a los cambios climáticos y la escasez de alimentos, mientras que el tiburón blanco, de menor tamaño, se adaptó mejor y sobrevivió.
Tortugas marinas (compañeras de viaje)
Las tortugas comparten un ancestro común con los dinosaurios y los cocodrilos, formando parte de los primeros grupos de reptiles. La línea evolutiva de las tortugas se separó de forma independiente hace aproximadamente 230-250 millones de años (en la transición entre los períodos Pérmico y Triásico), una época cercana a la aparición de los primeros dinosaurios.
Las tortugas marinas son una de las pocas especies que han sobrevivido a dos grandes extinciones masivas. La primera ocurrió al final del período Triásico (cuando los dinosaurios comenzaron a dominar el mundo) y la segunda en el período Cretácico (con el impacto de un asteroide en la Tierra). Gracias a su caparazón resistente y su capacidad de adaptación a las profundidades del agua, han logrado sobrevivir hasta la actualidad, evolucionando y diversificándose por todo el mundo.
Serpientes (cazadoras subterráneas)
Las serpientes no son descendientes directos de los dinosaurios, sino hermanas dentro del grupo de los reptiles, separándose evolutivamente de los lagartos hace aproximadamente 120-150 millones de años (durante los períodos Jurásico y Cretácico).
La evidencia fósil confirma que las serpientes antiguas tenían patas. Por ejemplo, Pachyrhachis, una serpiente del período Cretácico, tenía un cuerpo largo pero aún conservaba dos pequeñas extremidades. Los científicos creen que evolucionaron reduciendo sus patas para facilitar la excavación o la natación.
Celacanto (el abuelo fósil)
Si el tiburón es el hermano mayor, el celacanto es el abuelo. Es un pez primitivo que ha existido desde hace 400 millones de años, el doble de la edad de los dinosaurios, y que apenas ha cambiado su forma a lo largo de los siglos.
En el pasado, los científicos creían firmemente que esta especie se había extinguido junto con los dinosaurios hace 66 millones de años, ya que no se encontraron fósiles de menos edad. Sin embargo, en 1938, un pescador capturó un ejemplar ‘vivo’ en Sudáfrica, lo que sacudió al mundo científico, especialmente por su apariencia inalterada.
Habitan en aguas profundas, entre 150 y 170 metros, escondiéndose y descansando en cuevas submarinas o formaciones rocosas volcánicas, y salen a alimentarse por la noche.
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