En 2022, investigadores de los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) identificaron un patrón inesperado. Desde 1997, se habían registrado siete casos de infecciones causadas por bacterias del grupo Bacillus que producen la toxina del ántrax, todos en trabajadores del metal. Seis de los siete casos correspondían a soldadores, de ahí el término “ántrax del soldador”, mientras que el caso restante se presentó en una persona que trabajaba en una fundición moliendo metal. De los seis casos en los que se identificó una especie específica de Bacillus, B. tropicus fue el agente causante, incluyendo el caso recientemente reportado.
Posibles factores de riesgo
Aún no se sabe con certeza por qué los trabajadores del metal, y los soldadores en particular, son más susceptibles a esta infección. En su informe de 2022, los expertos de los CDC sugirieron que podría ser una combinación de una respuesta inmunitaria pulmonar debilitada después de inhalar humos y gases tóxicos generados durante el trabajo con metales, y una mayor exposición a estos gérmenes peligrosos en sus lugares de trabajo.
En el caso más reciente, el adolescente realizaba trabajos de soldadura cuatro horas al día, cuatro días a la semana, con ventilación limitada, a veces en espacios confinados y, a menudo, sin utilizar equipo de protección personal, como un respirador. El muestreo ambiental en su lugar de trabajo reveló la presencia de Bacillus productores de toxina del ántrax en 28 de 254 muestras tomadas. Otras investigaciones sobre casos de ántrax del soldador han arrojado resultados similares.
Hasta ahora, los nueve casos detectados se han registrado en Luisiana o Texas. Sin embargo, los expertos señalan que es probable que los casos estén subrepresentados y que los modelos sugieren que estos gérmenes peligrosos podrían estar proliferando en muchos estados del sur de Estados Unidos.
Los expertos también especulan que la exposición al hierro podría desempeñar un papel importante. Las bacterias del género Bacillus necesitan hierro para vivir y prosperar, y los trabajadores del metal pueden acumular niveles excesivos de hierro en su sistema respiratorio durante su trabajo. Esta sobrecarga de hierro podría crear el entorno perfecto para la infección bacteriana. En el caso del adolescente, trabajaba con acero al carbono y electrodos de acero al carbono de bajo hidrógeno.
Por el momento, los factores de riesgo precisos y la razón por la que el adolescente sano, y no otros compañeros de trabajo, enfermó siguen siendo desconocidos. Los CDC y las autoridades estatales han recomendado cambios en el lugar de trabajo para proteger la salud de los trabajadores del metal, incluyendo un mejor uso de respiradores, ventilación y control del polvo.
Existe también una vacuna contra el ántrax recomendada para aquellos considerados en alto riesgo, como ciertos miembros de las fuerzas armadas, trabajadores de laboratorio y manipuladores de ganado. Aún no está claro si, en el futuro, los trabajadores del metal también podrían ser considerados como pertenecientes a esta categoría de alto riesgo.
