La nueva serie hospitalaria Any Given Day: Cork University Hospital nos ofrece un vistazo al ajetreo del Hospital Universitario de Cork, centrándose principalmente en su servicio de urgencias. Sin embargo, según algunas críticas, la representación dista mucho de la realidad que viven muchos pacientes en la República de Irlanda: salas de espera abarrotadas, personal difícil de encontrar, máquinas expendedoras con productos de baja calidad y personas mayores exhaustas esperando horas para ser atendidas.
Aunque la serie menciona algunos de estos problemas, la experiencia mostrada en pantalla parece bastante idealizada. Vemos a pacientes siendo trasladados en camillas por pasillos vacíos, atendidos por dos enfermeras, una imagen que contrasta con la saturación que muchos describen. Un caso particular es el de Barry Power, quien fue atendido tras un accidente de bicicleta.
‘Kaytlin, quien a sus 22 años mantiene una actitud increíble. Su lesión no la detendrá de jugar tanto camogie como fútbol’
Barry, de 46 años y con síndrome de Down, se convirtió en uno de los personajes más memorables del episodio. Su franqueza y buen humor, junto con la preocupación de las enfermeras por su bienestar (“¿Es ella más amable que nosotras?” preguntó una de ellas refiriéndose a la madre de Barry, que es enfermera), aportaron un toque humano a la serie.
También se presentó el caso de Kaytlin, una joven jugadora de fútbol gaélico que sufrió un corte en la frente durante un partido. La serie mostró la atención rápida y eficiente que recibió, aunque su madre deseaba consultar con un cirujano plástico.
Shining light: Cancer patient Caroline Conboye
También se siguió el caso de Joe Walsh, quien fue ingresado en el CUH para la extirpación de un aneurisma cerebral. La serie mostró la alta tecnología utilizada en el procedimiento, explicada por el Dr. Gerry Wyse. En general, la serie ofrece una visión interesante, aunque quizás no del todo realista, del funcionamiento del sistema de salud irlandés.
Aa “lack of precedent”: Dr Richard Bambury
La serie también presenta el caso de Caroline y Rory Conboye, quienes esperaban su tercer hijo. A Caroline le diagnosticaron un tumor en el ovario, el apéndice y el intestino, lo que obligó a los médicos a equilibrar el tratamiento del cáncer con la protección del bebé en gestación. La serie destaca la fortaleza de Caroline y la esperanza que mantuvo durante todo el proceso.

