Una especie de araña exclusiva de las Islas Canarias está obligando a los científicos a reconsiderar las ideas preconcebidas sobre cómo funciona la evolución. En lugar de expandir su genoma como la mayoría de las especies insulares, Dysdera tilosensis ha reducido su contenido de ADN a la mitad, un caso sin precedentes de reducción del genoma en un animal.
Los hallazgos, publicados recientemente en Molecular Biology and Evolution, describen cómo esta araña isleña desafía las expectativas al mantener una alta diversidad genética a pesar de poseer un genoma significativamente más pequeño que el de sus parientes continentales.
La investigación fue liderada por un equipo de la Universidad de Barcelona, en colaboración con instituciones como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Neuchâtel. Utilizando métodos de secuenciación de alta calidad, los científicos compararon dos arañas estrechamente relacionadas: D. tilosensis, que vive únicamente en Gran Canaria, y Dysdera catalonica, una especie continental que se encuentra en Cataluña y el sur de Francia.
El Genoma Insular, la Mitad del Tamaño de su Primo Continental
El resultado más llamativo del estudio fue la magnitud de la reducción del genoma. Según el estudio, D. catalonica tiene un genoma de aproximadamente 3.300 millones de pares de bases, mientras que D. tilosensis solo posee 1.700 millones, casi exactamente la mitad. Aún más sorprendente, el menor genoma de D. tilosensis no se acompañó de una reducción en la diversidad genética. Como explicó el Profesor Julio Rozas, quien dirigió el proyecto:
“A pesar de tener un genoma más pequeño, la especie de las Islas Canarias muestra una mayor diversidad genética.” Esto contradice la suposición habitual de que las poblaciones pequeñas y aisladas, como las que se encuentran en las islas, experimentan cuellos de botella genéticos y una disminución de la diversidad debido a un número limitado de individuos fundadores.
Esto contradice la suposición habitual de que las poblaciones pequeñas y aisladas, como las que se encuentran en las islas, experimentan cuellos de botella genéticos y una disminución de la diversidad debido a un número limitado de individuos fundadores. El número de cromosomas también difería entre las dos especies. D. catalonica tiene cuatro autosomas y un cromosoma X sexual, mientras que D. tilosensis tiene seis autosomas más el X.
Un Contradiseño a los Patrones Evolutivos Aceptados
Los hallazgos presentan una paradoja en el campo de la biología evolutiva. Tradicionalmente, se ha creído que las especies insulares, debido a la reducción de la presión selectiva, acumulan ADN no funcional y expanden sus genomas con el tiempo. Pero el caso de D. tilosensis muestra lo contrario.
Como explicó la Profesora Sara Guirao, una de las investigadoras principales del estudio, el análisis del genoma y las mediciones de citometría de flujo indican que el antepasado común de ambas arañas tenía un genoma cercano a los 3.000 millones de pares de bases. Esto confirma que el genoma más pequeño de D. tilosensis es un rasgo derivado, resultado de una reducción después de que la especie llegara a las Islas Canarias.

En la teoría evolutiva, la reducción del genoma es mucho menos común que la expansión, especialmente en una escala de tiempo corta. Lo que hace que este caso sea particularmente inusual es que ocurrió en una especie animal y sucedió en una ventana evolutiva relativamente reciente. El investigador doctoral Vadim Pisarenco añadió que el descubrimiento desafía las suposiciones sobre el efecto fundador.
“Observamos lo contrario: las especies insulares tienen genomas más pequeños y compactos con una mayor diversidad genética”, dijo en el artículo de SciTechDaily.
Optimización, No Adaptación
Una de las conclusiones clave del estudio es que la selección natural puede haber seguido siendo fuerte en la población insular. En lugar de adaptarse añadiendo nuevo ADN, la araña puede haber experimentado un proceso de optimización genómica, eliminando secuencias repetitivas que no tenían una función clara.
Según los investigadores, esto apunta a mecanismos no adaptativos, es decir, el genoma se hizo más pequeño no como una estrategia directa de supervivencia, sino debido a la selección purificadora que eliminó eficientemente el ADN redundante o inútil. El equipo sugiere que la población de D. tilosensis puede haber permanecido grande y estable durante mucho tiempo después de colonizar Gran Canaria.
