Un artista de Liverpool está utilizando cenizas crematorias en sus pinturas como una forma única de ayudar a las familias en duelo a recordar a sus seres queridos.
Gary Harper mezcla una pequeña cantidad de cenizas en su pintura para producir obras “únicas y profundamente personales”. Harper afirma trabajar estrechamente con sus clientes para capturar el “espíritu, la personalidad y la esencia” de la persona, así como los lugares que amaba, los recuerdos compartidos y aquello que la definía.
Gary HarperSegún explica, se trata de “incorporar literalmente a alguien en una obra de arte creada en su honor”. Cada pieza puede incluir colores favoritos, lugares significativos, pasatiempos o símbolos especiales para contar la historia de la persona, y está diseñada para “sentirse como una verdadera celebración de la vida”.
Harper llegó a esta idea mientras trabajaba como asistente de salud mental, utilizando la arteterapia para ayudar a sus pacientes. Tras la muerte de su primo, comenzó a explorar formas únicas de conmemorar a los fallecidos, lo que lo llevó a experimentar con la mezcla de cenizas en la pintura.
Gary HarperDesde que lanzó esta propuesta, Harper ha completado una serie de encargos privados y ha declarado que la respuesta de las familias ha sido “profundamente emotiva y abrumadoramente positiva”. Asegura que las pinturas han ofrecido consuelo, conexión y una sensación de cercanía, recordando que el amor y el recuerdo pueden permanecer presentes, incluso después de que alguien se haya ido.

