La misión Artemis 2 de la NASA continúa su avance hacia la Luna, habiendo superado ya la mitad de su trayecto, pero el camino ha estado marcado por un revés tecnológico para Corea del Sur. El satélite ultracompacto K-RadCube, que había sido desplegado desde la sonda lunar, ha perdido contacto definitivo con las estaciones terrestres, lo que sugiere que podría haber sido destruido al reingresar en la atmósfera terrestre.
El objetivo del K-RadCube
El K-RadCube fue diseñado con el propósito específico de medir la intensidad de la radiación en diferentes altitudes dentro del cinturón de Van Allen, la zona de radiación que rodea la Tierra. El plan original contemplaba que el satélite operara durante aproximadamente dos semanas en dicha región antes de finalizar su misión.
Cronología de la pérdida de señal
El dispositivo fue eyectado del cuerpo de la Artemis 2 el pasado 2 de abril a las 12:58 p.m., situándose en una órbita terrestre a una altitud de unos 40,000 kilómetros. Este despliegue se realizó justo antes de que la Artemis 2, que transporta a cuatro astronautas, iniciara su rumbo definitivo hacia la Luna.

Desde el momento de la separación, la Agencia Espacial de Corea intentó establecer comunicación a través de antenas de estaciones terrestres ubicadas en España, Chile y Hawái. Sin embargo, los reportes indican que solo se recibieron señales débiles o información anormal.
Fallo en la maniobra crítica
Un punto determinante fue la ejecución de una “maniobra de elevación del perigeo”, diseñada para aumentar la altitud de vuelo cuando el satélite se acercaba demasiado a la superficie terrestre. La Agencia Espacial de Corea aclaró que, si esta maniobra no se realizaba con éxito, el K-RadCube entraría inevitablemente en la atmósfera y se desintegraría.
Tras mantener los esfuerzos de operación inicial hasta las 12:30 p.m. Del 4 de abril, las autoridades confirmaron el fracaso de la comunicación, haciendo muy probable que el satélite no haya sobrevivido en el espacio.
Mientras tanto, la misión principal de la Artemis 2 sigue progresando, acercándose cada vez más a su destino lunar.
