La NASA ha marcado un hito en la exploración espacial con la misión Artemis II, el primer vuelo tripulado que sobrevuela la Luna en 50 años. Esta travesía de 10 días tiene como objetivo fundamental poner a prueba los sistemas de espacio profundo, preparando el camino para los futuros alunizajes.
Un lanzamiento observado desde el espacio
El despegue, ocurrido el pasado 1 de abril, no solo fue seguido por millones de personas en la Tierra. Astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) presenciaron el lanzamiento desde su órbita, celebrando el inicio de una misión que lleva a los seres humanos más lejos en el espacio que nunca.
Esta misión resalta la evolución de la presencia humana en el cosmos desde la era Apollo, la cual concluyó con el alunizaje del Apollo 17 en 1972. Gracias a los más de 25 años de ocupación humana continua en la ISS, la tripulación de cuatro personas del Artemis II Lunar Flyby puede, por primera vez, observar a otros humanos orbitando la Tierra desde la distancia lunar.
Emociones y retorno a la Tierra
Tras sobrevolar la Luna, los integrantes de la misión han descrito emociones “abrumadoras” (theguardian.com). Asimismo, se han registrado interacciones especiales, como una llamada celestial entre los astronautas de Artemis y aquellos en la ISS (eNCA).
En este momento, la tripulación se encuentra en camino de regreso a la Tierra, mientras expertos internacionales han seguido minuciosamente cada instante de este retorno a las inmediaciones de la Luna (Daily Maverick).
