La misión Artemis II ha alcanzado un hito histórico con su reciente sobrevuelo lunar, un evento que ha generado fuertes emociones entre sus cuatro tripulantes, quienes describieron haberse mantenido “pegados a las ventanillas” para observar el paisaje. Esta travesía no solo representa un avance técnico, sino que es vista como una luz de esperanza para los investigadores en un periodo complejo para las ciencias.
Durante la misión, la tripulación realizó un gesto profundamente personal al bautizar un cráter de la Luna como “Carroll”, en honour a la difunta esposa del comandante de la misión.
Tras completar su trayectoria y pasar por detrás de la Luna, los astronautas lograron restablecer el contacto y, habiendo finalizado su giro lunar, ya han puesto rumbo de regreso hacia la Tierra.
