La misión Artemis II de la NASA se encuentra en la fase final de preparación para su lanzamiento desde la Costa Espacial de Florida. Por primera vez en más de medio siglo, una tripulación realizará un sobrevuelo lunar con el objetivo de sentar las bases para el regreso humano a la superficie lunar y el eventual establecimiento de una base permanente, según lo confirmado por el programa Artemis y difundido por Secret Miami.
Un hito importante de este proyecto es la selección de la tripulación: Christina Koch será la primera mujer y Victor Glover el primer afroamericano en ser asignados a una misión lunar por la agencia espacial estadounidense. Asimismo, Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, será el primer canadiense en aproximarse a la Luna. Completando el equipo estará Reid Wiseman.
La NASA planea lanzar Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, con una ventana de lanzamiento que se abre el miércoles 1 de abril a las 17:24 hora del Este, tras solucionar un problema de flujo de helio en la etapa superior del cohete. El intento anterior tuvo que posponerse precisamente por este inconveniente técnico, que obligó a trasladar el conjunto a la nave de ensamblaje para su reparación.
La nave encargada de la misión consta del Space Launch System (SLS), un cohete de 98 metros de altura que supera incluso a la Estatua de la Libertad y es capaz de generar más de 3,9 millones de kilogramos de empuje en el despegue, acoplado a la cápsula Orión donde viajarán los astronautas. Se trata, según detalló la NASA, del primer vuelo tripulado en este sistema tras su verificación en la misión no tripulada Artemis I en 2022.
Durante aproximadamente 10 días, la tripulación pilotará la Orión en un trayecto que la llevará a orbitar la Tierra dos veces antes de lanzar la nave hacia la Luna, siguiendo una trayectoria que los situará a una altitud de entre 4.700 y 14.500 kilómetros más allá del lado oculto lunar. Este recorrido llevará a los astronautas más lejos en el espacio profundo de lo que cualquier humano ha viajado desde 1972.
La respuesta a la pregunta central de la misión Artemis II es que, por primera vez desde el último vuelo del programa Apolo hace 52 años, un grupo de cuatro astronautas viajará hasta las inmediaciones de la Luna para probar la seguridad y capacidad de los sistemas del SLS y Orión, sin alunizar aún, como paso previo a los aterrizajes previstos en etapas posteriores, según USA Today.

El evento podrá ser seguido en directo a través del canal de YouTube de la NASA, que transmitirá tanto la conferencia informativa del 12 de marzo desde el Centro Espacial Kennedy como el propio lanzamiento.
Quienes deseen observar el despegue en persona tendrán la oportunidad de hacerlo desde localidades cercanas al complejo, como Titusville, Cabo Cañaveral o puntos de observación emblemáticos como Jetty Park, Playalinda Beach y Space View Park, a menos de cuatro horas de Miami en automóvil, informó Secret Miami.
La partida del SLS, que desde finales de febrero se encuentra en el Vehicle Assembly Building recibiendo reparaciones complementarias y actualizaciones en diversas secciones del cohete y la cápsula Orión, será visible en el cielo justo al atardecer, lo que podría generar un efecto luminoso sobresaliente en las estelas dejadas por el cohete, descrito por los especialistas como una “nebulosa espacial”.
Como parte de una reconfiguración reciente del programa, Jared Isaacman, responsable administrativo de la agencia, anticipó que la próxima fase, denominada Artemis III, prevé el acoplamiento en órbita de la cápsula Orión con al menos uno de los módulos de aterrizaje desarrollados por SpaceX y Blue Origin, en una misión programada para 2027, de acuerdo con lo informado por USA Today.
El aterrizaje humano en la superficie quedaría para Artemis IV en 2028, y, desde entonces, la NASA contempla realizar al menos una misión de descenso por año para avanzar en la creación de una base lunar permanente y preparar expediciones tripuladas hacia Marte.
Un informe publicado el 10 de marzo por la Oficina del Inspector General de la NASA advirtió sobre las demoras significativas en el desarrollo tanto del sistema de aterrizaje Starship Human Landing System de SpaceX como del Blue Moon de Blue Origin, además de resaltar que los riesgos para la tripulación todavía carecen de resolución plena.
La auditoría sostiene que, si los módulos de aterrizaje fallaran de manera catastrófica, “la NASA no tendría la capacidad de rescatar a los astronautas varados en el espacio o en la superficie lunar”. Estas conclusiones, sin embargo, se refieren a etapas posteriores y aún no consideran la reestructuración anunciada en el cronograma Artemis.
El programa espacial marca así el regreso estadounidense al entorno lunar tras cinco décadas, con una hoja de ruta que contempla avances tecnológicos, diversidad en su tripulación y el objetivo explícito de establecer una presencia continua en la Luna antes de abordar el reto mayor: las misiones humanas a Marte.
