Muchas personas experimentan un crujido en las rodillas al subir o bajar escaleras, lo que puede generar preocupación y llevar a pensar en una posible artrosis. Sin embargo, según el Dr. Sīhathat Ngam-Ughos, asistente del profesor del Departamento de Ortopedia de la Facultad de Medicina de la Universidad Chulalongkorn, este sonido podría ser simplemente el resultado de un ligero roce entre los cartílagos. Lo realmente preocupante, según el especialista, es el dolor que se instala gradualmente y afecta las actividades cotidianas como estar de pie, caminar o sentarse.
La artrosis es un proceso degenerativo natural asociado al envejecimiento, especialmente común en personas mayores de 60 años. Tailandia se encuentra en camino de convertirse en una “Sociedad Super Envejecida”, lo que implica un aumento continuo en el número de pacientes. El dolor característico de la artrosis no aparece de forma repentina, sino que se desarrolla de manera progresiva, intensificándose con el tiempo hasta dificultar actividades como subir escaleras, arrodillarse o sentarse en posición de loto. En casos severos, puede incluso provocar deformidades en la rodilla.
Tipos de Artrosis: ¿En qué grupo te encuentras?
La rodilla es la articulación más grande del cuerpo y funciona como una bisagra que soporta el peso para permitirnos movernos con estabilidad. La artrosis se puede clasificar en dos tipos principales:
- Artrosis Primaria: Es más frecuente en personas mayores de 60 años o con sobrepeso, y se produce como resultado del desgaste natural asociado al envejecimiento y al uso de la articulación.
- Artrosis Secundaria: Se origina a partir de otros factores preexistentes, como la artritis reumatoide o lesiones graves como fracturas, desgarros de ligamentos o accidentes deportivos, que aceleran el proceso degenerativo de la rodilla.
