El Aston Villa superó al Lille en su camino a las semifinales de la Conference League en 2024 y alcanzó los cuartos de final de la Champions League la temporada pasada.
Y a juzgar por lo visto en esta temporada, la gloria continental podría ser una perspectiva realista para los antiguos campeones europeos.
Esta victoria fue la primera del Villa en Francia en el séptimo intento, y también fue una demostración profesional de un equipo sin jugadores clave, como los lesionados Matty Cash y Youri Tielemans.
El regreso del capitán John McGinn –lo suficientemente en forma como para estar en el banquillo después de estar marginado con un problema de rodilla desde el 18 de enero– también fue una grata noticia con la fase decisiva de la temporada acercándose.
En las últimas semanas, el entrenador Unai Emery ha señalado la necesidad de restablecer la estructura de su equipo después de las derrotas domésticas ante Newcastle, Wolves y Chelsea.
Con Lamare Bogarde supliendo eficazmente a Cash y con Pau Torres y Ezri Konsa mostrando solidez defensiva, esto quedó patente al limitar al Lille a muy pocas ocasiones prometedoras.
Y una vez que Watkins marcó para inyectar aún más confianza, los visitantes se parecían mucho al equipo que ganó siete de sus ocho partidos de la fase de grupos y llegó a ocupar el tercer puesto en la Premier League.
