Autoridades israelíes informaron que están investigando cómo un misil iraní logró superar sus defensas aéreas y alcanzar la ciudad de Dimona, en el sur del país, causando heridas a al menos 47 personas.
Lo que está claro, sin embargo, es el motivo por el cual Teherán seleccionó esa área como objetivo.
Oficialmente, el sitio se dedica exclusivamente a la investigación. No obstante, durante aproximadamente seis décadas, ha sido un secreto a voces que Israel desarrolló una bomba nuclear allí, aunque cada gobierno israelí ha mantenido una postura ambigua al respecto.
Esto implica que Israel es la única potencia nuclear en Oriente Medio. Por lo tanto, cualquier indicio de que la zona esté siendo atacada es tomado con la máxima seriedad por Israel.
Crédito, Maxar
Irán confirmó ser el autor del ataque, afirmando que Dimona fue el objetivo en respuesta a lo que describió como un ataque previo de la campaña aérea conjunta de Estados Unidos e Israel contra sus instalaciones nucleares en Natanz.
Tanto Israel como Estados Unidos han definido la eliminación de cualquier posible capacidad iraní para desarrollar una bomba nuclear como el principal objetivo de la guerra.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) informó que está al tanto del ataque con misiles cerca del centro nuclear del Néguev.
La organización indicó que “no ha recibido ninguna indicación de daños al centro de investigación nuclear”, agregando que no se han detectado niveles anormales de radiación. El director general de la AIEA, Rafael Grossi, declaró que “se debe observar la máxima contención militar, en particular en las proximidades de instalaciones nucleares”.
El ataque contra Israel se produjo después de que autoridades iraníes informaran que la instalación nuclear de Natanz, en el centro de Irán, fue atacada la mañana del sábado.
En un comunicado divulgado por los medios de comunicación iraníes, la Organización de Energía Atómica de Irán (AEOI) señaló que se realizaron “evaluaciones técnicas y especializadas” para determinar si hubo contaminación radiactiva, y los resultados mostraron que “no se ha reportado ninguna fuga de materiales radiactivos en la instalación y no hay peligro para los residentes de las áreas vecinas”.
La organización condenó el ataque, afirmando que constituye una “violación del TNP (Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares) y otras regulaciones relacionadas con la seguridad nuclear”.
Tras el informe del ataque por parte de Teherán, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) solicitó “autocontrol militar para evitar cualquier riesgo de accidente nuclear”.
“No se ha informado de un aumento de los niveles de radiación fuera de las instalaciones. La AIEA está analizando el informe”, afirmó en un comunicado de prensa publicado en la plataforma de redes sociales X.
Otro ataque
Tras el ataque en Dimona, se produjo una nueva explosión en Arad, también en el sur de Israel. El servicio de emergencias del país informó que está atendiendo a un “gran número de víctimas” tras el ataque con misiles.
Entre las víctimas se encuentra una niña de cinco años en estado grave, 11 en estado moderado y varias con heridas leves, según el servicio de emergencias. El organismo indicó que sus equipos continuarán “buscando a más heridos”.
Después de los ataques del sábado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó en la red social Truth Social que las fuerzas estadounidenses “destruirán” las plantas de energía de Irán si el país no abre el estrecho de Ormuz “sin amenazas” en un plazo de 48 horas.
“Si Irán no ABRE COMPLETAMENTE, SIN AMENAZAS, el estrecho de Ormuz, dentro de 48 HORAS a partir de este momento, los Estados Unidos de América atacarán y destruirán sus diversas PLANTAS DE ENERGÍA, ¡COMENZANDO POR LA MÁS GRANDE!”, declaró Trump.
