Las fuerzas de defensa ucranianas atacaron el buque de guerra ruso Admiral Essen, portador de ocho misiles de crucero Kalibr, durante la noche del 2 de marzo en el puerto de Novorosiysk. El ataque causó daños críticos en la superestructura central y en los sistemas de la nave, lo que probablemente impida futuros ataques con misiles contra Ucrania.
Según informes, como resultado del ataque:
- Se activaron los lanzadores de granadas para señuelos térmicos y contramedidas electrónicas.
- El complejo de guerra electrónica TK-25, que detecta emisiones de radar y genera interferencias, resultó dañado.
- Los radares de iluminación de objetivos ZR-90 Orekh, parte del sistema de guía de misiles antiaéreos del buque, fueron alcanzados.
- El radar de vigilancia principal Frigat-M2M, responsable de la detección a largo alcance de objetivos aéreos y marítimos, probablemente sufrió daños.
Las autoridades ucranianas indicaron que el fuego en la cubierta se prolongó durante aproximadamente 18 horas, lo que evidencia una seria destrucción interna y complicadas labores por parte de los equipos de emergencia. El buque sufrió daños críticos que limitan significativamente su capacidad para utilizar misiles de crucero Kalibr y, actualmente, no puede atacar territorio ucraniano.
