Teherán ha lanzado la 79ª fase de su operación “Promesa Veraz-4”, según informaron medios estatales iraníes. Esta nueva ofensiva se produce después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunciara la 78ª fase de la operación, señalando que sus fuerzas principales aún no se han desplegado y que mostrarán “sorpresas” en el curso de los combates.
En paralelo, fuentes de inteligencia señalan que el Pentágono está considerando el despliegue de 3.000 paracaidistas para apoyar posibles operaciones contra Irán. Esta medida se suma al reciente envío del buque de asalto anfibio USS Tripoli, que transporta al 31º destacamento de Marines de la Armada, hacia Oriente Medio, con fecha estimada de llegada a finales de esta semana. Se espera que el buque llegue a la isla de Jark, ubicada en el noroeste del Golfo Pérsico, a unos 25 kilómetros de la costa iraní. Jark es un punto estratégico clave, ya que es la principal terminal de exportación de petróleo de Irán, por donde transita aproximadamente el 90% de sus exportaciones de crudo.
Además, medios rusos han reportado que un ataque a una base de la Quinta Flota estadounidense ha generado una situación “incómoda” para el Pentágono. Por otro lado, se ha informado que Irán afirma haber golpeado con éxito una flota estadounidense, lo que, según analistas, demuestra las capacidades de su armamento para penetrar las defensas enemigas. La situación en la región sigue siendo tensa, con un renovado intercambio de ataques con misiles y drones.
