Un ataque con bombas de racimo ejecutado por Irán ha provocado daños en la infraestructura de Israel, incluyendo el colapso parcial de un edificio en Ramat Gan.
En cuanto al impacto en los servicios básicos, el ataque dañó una línea eléctrica de alta tensión en Rosh Ha’ayin, lo que generó un corte del suministro eléctrico en diversas zonas de dicha ciudad.
Por otro lado, la Fuerza Aérea Israelí (IAF) llevó a cabo operaciones contra objetivos estratégicos en Irán, impactando un centro petroquímico, así como sitios de misiles y sistemas de defensa aérea.
