Ucrania ha sido objeto de un ataque masivo por parte de Rusia, que incluyó el lanzamiento de cuatro misiles balísticos Iskander-M, 20 misiles de crucero H-101, cuatro misiles de crucero Iskander-K y un misil de aviación guiado H-59/69, según informes.
Las fuerzas ucranianas lograron interceptar 25 misiles y 367 drones. Sin embargo, se registraron impactos de cuatro misiles balísticos y 18 drones.
Aproximadamente 250 de los 396 drones lanzados por Rusia eran drones de ataque tipo Shahed.
Como respuesta a este ataque, Polonia ha movilizado aviones de combate de su aviación.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, declaró que el objetivo del ataque ruso era dañar la infraestructura energética de Ucrania.
El ataque ha resultado en nueve heridos, daños a la infraestructura ferroviaria y cortes de suministro de calefacción y agua en Odesa.
Zelenski enfatizó que, para lograr una paz verdadera y justa, es necesario abordar la fuente única de agresión, identificándola en Moscú, a quien acusa de continuar con los asesinatos, los ataques masivos y los bombardeos.
