Estudio en EE. UU. Vincula la soltería con un mayor riesgo de cáncer, aunque la clave no sería el matrimonio en sí
Una investigación reciente realizada en Estados Unidos ha revelado una correlación significativa entre el estado civil y la incidencia de cáncer. Según el estudio, las personas que nunca se han casado presentan un riesgo más elevado de desarrollar la enfermedad en comparación con aquellas que están casadas o han estado casadas (incluyendo personas divorciadas o viudas).

El estudio, liderado por el epidemiólogo Paulo S. Pinheiro de la Universidad de Miami (Sylvester Comprehensive Cancer Center) y publicado en la revista Cancer Research Communications, analizó datos de registros de cáncer de 12 estados estadounidenses entre 2015 y 2022. La muestra abarcó a aproximadamente 100 millones de adultos mayores de 30 años.
Diferencias según el género y el tipo de cáncer
Los resultados muestran que la brecha de riesgo es más pronunciada en las mujeres. Mientras que los hombres que nunca se han casado tienen un riesgo de cáncer entre un 68% y un 70% mayor que quienes han tenido experiencia matrimonial, en las mujeres este riesgo aumenta entre un 83% y un 85%.
La investigación destaca disparidades críticas en tipos específicos de cáncer relacionados con el virus del papiloma humano (HPV):
- Hombres solteros: Presentan una probabilidad aproximadamente cinco veces mayor de desarrollar cáncer anal que los hombres casados.
- Mujeres solteras: Tienen un riesgo tres veces mayor de padecer cáncer de cuello uterino en comparación con las mujeres casadas.
Asimismo, se observó que la protección asociada al matrimonio tiende a acumularse con la edad, siendo la correlación más evidente en las poblaciones de adultos mayores.
Factores conductuales y sociales, no «mágicos»
A pesar de las estadísticas, el equipo de investigación enfatiza que el matrimonio no posee un efecto protector directo o «mágico». En su lugar, los investigadores sugieren que la diferencia radica en los comportamientos de salud y el entorno social.
Entre los factores determinantes se encuentran:
- Hábitos de vida: Las personas casadas tienden a evitar conductas de riesgo, lo que puede traducirse en una menor incidencia de tabaquismo, consumo de alcohol y prácticas sexuales inseguras.
- Prevención y detección: Se ha identificado que las personas solteras realizan con menos frecuencia exámenes de detección proactivos, un factor clave para el diagnóstico temprano.
- Salud reproductiva: En el caso de las mujeres, el hecho de no haber tenido hijos aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de endometrio y de ovario.
- Soporte sistémico: La académica Joan DelFattore señaló que estos resultados podrían reflejar recompensas del sistema social; por ejemplo, en Estados Unidos, los seguros médicos suelen cubrir a los cónyuges, facilitando el acceso a la salud.
Ante estos hallazgos, Paulo S. Pinheiro sugiere que la comunidad médica debería destinar más recursos para asistir a los pacientes solteros y fomentar que las personas sin pareja estable construyan sistemas de apoyo social sólidos para mejorar su bienestar y prevención.
