Los saldos de las tarjetas de crédito continúan en ascenso, según datos del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, a pesar de que las tasas no han registrado incrementos recientemente.
Crecimiento de la deuda en tarjetas y préstamos
De acuerdo con el reporte del organismo, los saldos de las tarjetas de crédito aumentaron en 44,000 millones de dólares respecto al trimestre anterior, alcanzando un total de 1.28 billones de dólares. Esta tendencia al alza se extiende a otros sectores del crédito al consumo.
Los saldos de los préstamos para automóviles incrementaron en 12,000 millones de dólares, situándose en 1.67 billones, tras haber permanecido estables el trimestre previo. Por su parte, los saldos de las líneas de crédito sobre el valor neto de la vivienda (HELOC) subieron 11,600 millones de dólares hasta llegar a los 434,000 millones, mientras que los límites de estas líneas crecieron en 25,000 millones de dólares, manteniendo una expansión iniciada en 2022.
Análisis del segundo trimestre de 2025
Durante el segundo trimestre de 2025, la deuda total de los hogares aumentó un 1%, alcanzando los 18.4 billones de dólares. Específicamente, los saldos de las tarjetas de crédito subieron 27,000 millones de dólares en ese periodo, llegando a un colectivo de 1.21 billones de dólares, lo que representó un incremento del 2.3% en comparación con el trimestre anterior.

Los investigadores de la Fed de Nueva York destacaron que las tasas de morosidad de las tarjetas de crédito permanecen elevadas, con un 6.93% de los saldos transitando hacia la morosidad durante el último año. Según los analistas, esto podría ser un proceso de “puesta al día” debido a la leniencia inusual durante la pandemia y a que los consumidores pudieron haber sobreextendido sus finanzas ante el aumento de costos impulsado por la inflación.
Situación de los prestatarios subprime
Datos adicionales proporcionados por Equifax revelan que, aunque muchos consumidores mantienen su nivel de gasto pese a los costos de endeudamiento y precios elevados, los prestatarios subprime —definidos como aquellos con un puntaje crediticio de 600 o inferior— muestran signos de tensión y representan una proporción creciente de la deuda total.
