Australia sustituye al conejo de Pascua por el bilby para proteger su biodiversidad
En Australia, la tradicional figura del conejo de Pascua ha encontrado un competidor nativo. Gracias a los esfuerzos de conservacionistas, el bilby, un marsupial autóctono, se ha posicionado como el nuevo símbolo de estas festividades, llegando incluso a ocupar los estantes de chocolates en todo el país.
El impacto ambiental de los conejos en Oceanía
La transición hacia el bilby responde a un problema ecológico profundo. En Australia, los conejos y las liebres no son percibidos como símbolos tiernos de la primavera, sino como plagas invasoras. Desde el siglo XIX, estos animales han provocado graves daños ambientales, desplazando a especies nativas, devastando millones de hectáreas de matorrales y acelerando los procesos de erosión del suelo.

Ante este escenario, surgió la iniciativa de promover un animal que realmente pertenezca al ecosistema australiano. La elección recayó en el Gran Bilby Australiano (Macrotis lagotis), un marsupial nocturno que destaca por sus orejas suaves, su hocico puntiagudo y una apariencia que evoca una mezcla entre un conejo, un elefante y un possum.
El origen de una tradición nativa
El impulso para establecer al bilby como símbolo pascual comenzó en 1968, cuando Rose-Marie Dusting, una niña de nueve años, escribió un ensayo escolar titulado “Billy the Aussie Easter Bilby”. Aunque este relato no se publicó hasta 1997, sentó las bases de un movimiento posterior.
Durante las décadas de 1970 y 1980, el club Hawthorn Junior Field Naturalists adoptó la idea. Más tarde, en 1991, la “Fundación para una Australia libre de conejos” formalizó la iniciativa mediante la campaña “Bilbys, no conejos”.
Apoyo a la conservación a través del consumo
La industria del chocolate se ha sumado a esta causa. Fabricantes como Haigh’s Chocolates han sustituido los tradicionales conejos de chocolate por figuras de bilbys con el objetivo de apoyar proyectos de conservación. A pesar de que el bilby es una especie amenazada, las medidas de protección y los programas de reintroducción están generando resultados positivos para la recuperación de su población.
