La financiación se centra en enfermedades crónicas, secuelas de COVID-19 y tecnología centrada en el paciente.
Australia está invirtiendo 80.33 millones de dólares (120 millones de dólares australianos) del Fondo de Investigación Médica Futura en 60 proyectos de investigación sanitaria para mejorar la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la atención al paciente, según anunció el gobierno.
El proyecto ‘Vital Steps’ de la Universidad de Australia Meridional liderará el primer ensayo a gran escala a nivel nacional de rastreadores de actividad portátiles en rehabilitación.
El ensayo, dirigido por la Profesora Carol Maher, introducirá los rastreadores en siete centros de rehabilitación en Southern Adelaide como parte de la atención rutinaria.
El proyecto tiene como objetivo convertir el movimiento del paciente en un signo vital, permitiendo a los clínicos monitorizar la actividad, apoyar una independencia más temprana y mejorar los resultados de la recuperación.
Los hospitales podrían beneficiarse de estancias más cortas, menores costes y una atención más eficiente a medida que los pacientes se vuelven más activos.
La financiación se destinará a enfermedades respiratorias crónicas, necesidades clínicas no satisfechas, secuelas de COVID-19 y decisiones sobre tecnología sanitaria basadas en la información del paciente.
