Dieciséis niños, algunos de los cuales parecían no poder hablar, fueron retirados de una casa en condiciones «repugnantes» durante una redada en el sureste, según informaron autoridades locales. La operación se llevó a cabo tras recibir denuncias sobre el estado de abandono y posible negligencia en el hogar, donde los menores se encontraban en situación de vulnerabilidad.
Las autoridades no especificaron el lugar exacto de la operación, pero confirmaron que el inmueble presentaba condiciones insalubres, incluyendo residuos acumulados, falta de higiene básica y evidencia de maltrato. Un portavoz del departamento de protección infantil indicó que los niños fueron trasladados a un centro de acogida provisional para su evaluación médica y psicológica.
El caso ha generado preocupación en la comunidad, con vecinos solicitando mayor transparencia sobre las circunstancias que llevaron a la intervención. Las autoridades no han revelado el estatus legal de los responsables del hogar, ni si existen cargos en proceso.


