La temporada de las Clásicas belgas comenzó con fuerza este jueves en la Ronde van Brugge, una edición femenina marcada por la lluvia, el viento y los adoquines. El recorrido de 143 kilómetros, con fuertes vientos cruzados y granizo, puso a prueba a las ciclistas, pero el equipo Lidl-Trek supo responder protegiendo a su velocista, Elisa Balsamo.
Lauretta Hanson protagonizó un ataque prometedor sobre los adoquines a mitad de carrera, aunque el pelotón se reagrupó antes del sprint final. A pesar del caos y los nervios en los kilómetros finales, Lidl-Trek mantuvo la calma y preparó el sprint para Balsamo. Clara Copponi y Fleur Moors se posicionaron en el lado izquierdo de la carretera, protegidas del viento, para llevar a su líder a la cabeza de la carrera.
En la recta final, Balsamo demostró su velocidad y terminó en segunda posición, superada únicamente por Carys Lloyd (Movistar). Este resultado representa su mejor desempeño de la temporada y le da confianza al equipo de cara a las próximas citas de la semana clásica.
La opinión de Balsamo
“Fue diferente a lo esperado, ya que esperábamos viento para intentar formar un echelon, pero no hubo suficiente. Hubo sol, luego frío, luego lluvia e incluso granizo. Al final, todas estábamos congeladas. Como equipo, realmente nos cuidamos mutuamente y el leadout fue muy bueno. En el último momento, estaba un poco cerrado y no pude iniciar mi sprint cuando quería, así que tuve que esperar un poco y fue demasiado tarde. Pero, de todos modos, este comienzo de temporada no fue el mejor, así que estoy feliz de volver al podio en una carrera importante”, declaró Balsamo.
“Tengo confianza para el resto de las Clásicas, no solo para mí, sino para todo el equipo. Si pienso en cómo se movió el equipo hoy y en cómo nos cuidamos mutuamente, fue increíble, así que estoy muy contenta”, añadió la ciclista italiana.
Foto por Luc Claessen/Getty Images
