En los últimos tiempos, una tendencia de bienestar inspirada en las antiguas tradiciones nórdicas, conocida como “bienestar vikingo”, ha ganado popularidad a nivel mundial. Esta práctica se centra en el contraste entre el calor y el frío, combinando saunas y baños de inmersión en agua helada, a menudo complementado con actividades en la naturaleza como caminar descalzo, nadar en el mar o disfrutar de gimnasios al aire libre.
Según informes recientes, el bienestar vikingo implica alternar entre la calidez de una sauna, a menudo aromatizada con hierbas como la manzanilla, la lavanda y la menta, y el frío intenso de un baño de inmersión. Esta práctica, arraigada en la cultura del norte de Europa, se ha extendido más allá del Atlántico Norte, convirtiéndose en una de las tendencias de spa más destacadas de 2026.
Los beneficios percibidos de esta práctica incluyen una sensación de relajación, calma mental y aumento de la energía. Se ha observado que la exposición controlada al frío y al calor puede ser adictiva debido a las sensaciones que produce.
Además de las saunas y los baños de inmersión, la experiencia del bienestar vikingo a menudo incorpora elementos de conexión social, como cenas comunitarias o la preparación de alimentos al aire libre.
