BASF se beneficia de una ventaja tecnológica en su nueva ubicación, que le permite no depender del nafta, un destilado del petróleo, como materia prima química. La empresa puede utilizar otros recursos, como el gas butano, que obtiene de diversas fuentes, pero no de Oriente Medio, según declaraciones recientes.
Esta flexibilidad podría permitir a BASF obtener beneficios a corto plazo debido a posibles problemas de suministro que enfrenten sus competidores.
Como químico fundamental, BASF puede diversificar sus materias primas, evitando así la dependencia de un único proveedor y mitigando los riesgos asociados a las tensiones geopolíticas en la región de Oriente Medio.
La compañía espera que esta capacidad de adaptación le brinde una ventaja competitiva en el mercado actual.
