La órbita terrestre baja se está saturando de desechos espaciales, y la situación parece empeorar. Miles de satélites, como los desplegados por Starlink, tienen una vida útil relativamente corta.
Según informes recientes, SpaceX planea reducir la órbita de aproximadamente 4,400 satélites Starlink. Esta medida busca disminuir el riesgo de colisiones con otras naves espaciales y, en general, reducir el tráfico espacial.
Michael Nicolls, vicepresidente de ingeniería de Starlink en SpaceX, explicó que al disminuir la altitud a unos 480 kilómetros, se reducirá significativamente el tiempo de desintegración balística de los satélites, especialmente durante el próximo mínimo solar previsto para 2030. Esto implica que el tiempo que tardan en reentrar en la atmósfera y quemarse se reducirá de varios años a unos pocos meses.
Además, la densidad de objetos y constelaciones de satélites planificadas es menor por debajo de los 500 kilómetros, lo que disminuye la probabilidad general de colisiones.
