El consumo excesivo de alcohol ocasional podría triplicar el riesgo de fibrosis hepática
Muchas personas creen que consumir alcohol en exceso únicamente los fines de semana no representa un peligro si se mantienen sobrias durante el resto de la semana. Sin embargo, una nueva investigación sugiere que reservar las bebidas para una sola sesión podría ser una receta para desarrollar problemas hepáticos graves.

Un equipo de la Keck School of Medicine de la Universidad del Sur de California (USC) ha relacionado el consumo ocasional de alcohol excesivo con un riesgo tres veces mayor de padecer fibrosis hepática avanzada. Este tipo de cicatrización peligrosa del tejido hepático, producida por una inflamación crónica y prolongada, puede derivar en una insuficiencia hepática.
Los hallazgos, publicados el 2 de abril en la revista Clinical Gastroenterology and Hepatology, indican que la forma en que se bebe puede ser tan determinante para la salud como la cantidad total consumida. El Dr. Brian Lee, hepatólogo de Keck Medicine y autor principal del estudio, señaló que tradicionalmente los médicos se han centrado en la cantidad total de alcohol semanal para determinar el riesgo, omitiendo el patrón de consumo.
La investigación se centró en el “consumo episódico de alcohol excesivo”, el cual se define como la ingesta de cuatro o más copas en un día para las mujeres y cinco o más para los hombres. Para analizar este fenómeno, los investigadores estudiaron datos de más de 8,000 adultos estadounidenses a través de seis años de la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES) de EE. UU.
Los resultados revelaron que alcanzar estos picos diarios de consumo tan solo una vez al mes aumenta drásticamente los riesgos para la salud, incluso si la persona se mantiene dentro de los límites semanales considerados moderados (14 bebidas para hombres y siete para mujeres). Según el estudio, más de la mitad de los adultos analizados informaron haber recurrido al consumo episódico de alcohol excesivo.
Esta situación es particularmente preocupante para uno de cada tres estadounidenses que padece la enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica (MASLD), ya que el consumo excesivo ocasional podría alterar profundamente el tejido hepático en estos pacientes.
