La reciente designación de Axel Miller como presidente de la sociedad de inversión SFPIM ha generado una fuerte controversia en Bélgica, desatando críticas y debates políticos. Georges-Louis Bouchez, líder del partido MR, ha expresado su apoyo a la coalición de gobierno actual, pero se opone a un posible aumento del IVA que se discutió durante las negociaciones presupuestarias.
Bouchez ha calificado las críticas a la designación de Miller como una “caza” orquestada por la prensa flamenca, según reportes de De Standaard. Miller, ex director ejecutivo de Dexia, el banco que requirió rescates multimillonarios del gobierno, ha sido objeto de escrutinio por su pasado. De Tijd señala que la designación de un ex banquero en una entidad estatal es inapropiada.
La polémica se intensifica con cuestionamientos sobre la transparencia y rentabilidad de las inversiones realizadas con fondos públicos, como se destaca en un artículo de De Standaard. Algunos sectores, incluyendo De Morgen, argumentan que el gobierno de De Wever debe bloquear la designación de Miller para preservar su credibilidad.
Rudy Aernoudt, actual jefe de gabinete de Bouchez, ha defendido a Miller, argumentando que el problema real radica en las designaciones políticas y abogando por un proceso de selección externo a través de cazatalentos para ocupar puestos de alto nivel, según información de VRT. Bouchez también ha manifestado su indignación por las preguntas relacionadas con el pasado de Miller y su participación en un club de fútbol, según HLN.
Además, se ha confirmado un aplazamiento en la entrada en vigor del nuevo código penal hasta el 1 de septiembre, debido a que diversas leyes aún no han sido adaptadas, según VRT.
