El auge de la estética regenerativa: el fin de la era de los rellenos excesivos
Hace aproximadamente ocho años, el uso de rellenos dérmicos alcanzó un punto en el que no parecía haber límites. En aquel periodo, era común observar labios excesivamente voluminosos y pómulos muy marcados, impulsados incluso por tendencias como las llamadas “fiestas de rellenos”.
No obstante, la tendencia ha comenzado a cambiar. Figuras públicas como Kylie Jenner optaron por disolver sus rellenos en busca de un aspecto más suave, un movimiento que fue seguido por numerosos influencers en todo el mundo, quienes documentaron el proceso para sus seguidores.
El Dr. Derrick Phillips, dermatólogo consultor, señala que los pacientes se están alejando de cualquier resultado que parezca artificial o excesivamente “procesado”. En su lugar, buscan tratamientos que refresquen su apariencia mientras mantienen intacta su individualidad. Según Phillips, las redes sociales han contribuido a una mayor conciencia sobre los riesgos de llenar en exceso, desplazando la estética hacia la mejora sutil y la calidad de la piel, en lugar de buscar cambios dramáticos.
A este cambio de mentalidad se suma un descubrimiento preocupante sobre los rellenos considerados “temporales”. El Dr. Phillips explica que diversos estudios y artículos de alto perfil han revelado que estos materiales no siempre se descomponen en el plazo de uno o dos años, pudiendo permanecer en los tejidos durante muchos años, lo que ha afectado su atractivo como opción preferida de tratamiento.
