La Berlinale, el prestigioso Festival Internacional de Cine de Berlín, ha sido escenario de un tenso momento durante su gala de clausura. El director sirio-palestino Abdallah Alkhatib, reconocido con un premio por su debut cinematográfico “Chronicles From the Siege”, aprovechó su discurso de agradecimiento para expresar una fuerte crítica hacia el gobierno alemán en relación con la guerra en Gaza.
Alkhatib acusó al gobierno alemán de ser, en la práctica, cómplice de lo que calificó como un “genocidio en la Franja de Gaza”. Su declaración, acompañada de una bandera palestina en el escenario, generó una inmediata reacción. El Ministro Federal de Medio Ambiente alemán, Carsten Schneider, abandonó la sala en señal de protesta, considerando las acusaciones inaceptables.
Según declaraciones de un portavoz del ministerio de Schneider, la postura del gobierno alemán es clara: Israel no está cometiendo un genocidio, sino que se está defendiendo tras el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023. El incidente se suma a un debate más amplio sobre el papel político del festival, después de que la cineasta libanesa Marie-Rose Osta también expresara críticas a la ofensiva israelí durante la ceremonia de premiación de su cortometraje, sin mencionar el ataque del 7 de octubre.
La dirección del festival ha rechazado las acusaciones de censura, defendiendo que la Berlinale es un espacio donde los artistas pueden expresarse libremente, incluso cuando sus opiniones sean controvertidas. El presidente del jurado, Wim Wenders, también se pronunció al respecto, enfatizando la importancia de la empatía y la complejidad en el arte cinematográfico, y advirtiendo contra la reducción de las obras a simples consignas políticas.
Más allá de la controversia política, la Berlinale también celebró la entrega de sus premios. El Oso de Oro fue otorgado al director alemán İlker Çatak por su drama político “Gelbe Briefe”. Sandra Hüller recibió su segundo Oso de Plata, mientras que el director turco Emin Alper fue galardonado por “Kurtuluş”.
