Según el Código de Tráfico Alemán (StVO), los ciclistas no tienen derecho a circular por las aceras. Sin embargo, se argumenta que existen razones por las que podrían hacerlo de todos modos, lo que genera una contradicción.
Un observador señala que nunca ha visto a un ciclista comportarse correctamente, aunque reconoce que un poco más de consideración mutua sería ideal. No obstante, no considera aceptable tener que apretarse contra una entrada de edificio o saltar a la calle para evitar a un ciclista que se aproxima.
La situación plantea un debate sobre el respeto mutuo entre ciclistas y peatones, y la necesidad de encontrar soluciones que permitan la convivencia segura en los espacios públicos.
