Las fiestas de fin de año suelen ser una época en la que algunas personas consumen alcohol con menos moderación. ¿A qué costo? Más allá del daño inmediato al hígado, parece que consumir entre cuatro y cinco copas de alcohol en menos de dos horas –lo que comúnmente se conoce como binge drinking– puede ser suficiente para dañar también la barrera intestinal. Esta es la conclusión de un estudio del Beth Israel Deaconess Medical Center (BIDMC), publicado en la revista Alcohol: Clinical and Experimental Research.
Un intestino debilitado desde la primera embriaguez
Liderada por el Dr. Scott Minchenberg, la investigación reveló que una sola ocasión de consumo masivo de alcohol puede provocar una reacción inflamatoria en el intestino delgado. La causa: la activación de ciertas células inmunitarias, los neutrófilos, que liberan estructuras llamadas NETs. Estas últimas atacan directamente la pared intestinal y favorecen el paso de toxinas a la sangre, un fenómeno conocido como intestino permeable, o “leaky gut“.
“Nuestra investigación muestra que incluso períodos breves de consumo excesivo pueden debilitar la barrera intestinal y desencadenar una inflamación, lo que constituye una etapa temprana en las lesiones relacionadas con el alcohol”, subraya la Dra. Gyongyi Szabo, coautora del estudio, en un comunicado. Estos efectos inmediatos son preocupantes y se suman a los ya conocidos de un consumo excesivo regular: problemas de memoria, reducción del volumen cerebral en adolescentes, hipertensión, enfermedades hepáticas…
El fenómeno afecta a un número creciente de personas: según un estudio publicado en la American Geriatrics Society, el 10,6% de las personas mayores practican el binge drinking al menos una vez al mes, una cifra en aumento.
Enero sin alcohol para replantearse la relación con el alcohol
En este contexto, iniciativas como el “Enero sin alcohol” cobran todo su sentido. Al abstenerse de alcohol durante un mes, se le da la oportunidad al organismo –y en particular a su sistema digestivo– de repararse. Este desafío de sobriedad también permite tomar perspectiva sobre el consumo. En Francia, según Santé Publique France, el 23,6% de los adultos superan los límites de consumo de alcohol (no más de dos copas al día y no todos los días). Y cada año, 41.000 muertes se le atribuyen. Por lo tanto, es esencial comprender mejor los efectos inmediatos del alcohol, incluso puntuales, para prevenir daños a largo plazo.
