Las infecciones bacterianas podrían volverse más difíciles de tratar debido al endurecimiento de las estructuras de biofilm bajo el flujo, según investigaciones recientes. Estos biofilms, comunidades de bacterias adheridas a una superficie, se organizan en filamentos que se vuelven más rígidos cuando se exponen al flujo de fluidos, lo que dificulta su eliminación por parte del sistema inmunológico y los antibióticos.
Paralelamente, científicos están explorando nuevas estrategias para combatir los biofilms. Una de ellas se centra en la creación de métodos para “perforar” estas estructuras, debilitando su resistencia y permitiendo que los tratamientos antimicrobianos sean más efectivos. Esta nueva aproximación busca superar las limitaciones de los enfoques tradicionales, que a menudo resultan ineficaces contra las infecciones persistentes asociadas a los biofilms.
Estos hallazgos, publicados por Phys.org, abren nuevas vías para el desarrollo de terapias más eficaces contra una amplia gama de infecciones bacterianas, desde las infecciones crónicas de heridas hasta las asociadas a dispositivos médicos.
