Los obispos de la Conferencia Episcopal de Francia se reunieron en Lourdes del 24 al 26 de marzo para su Asamblea Plenaria de Primavera. El miércoles por la mañana, los participantes recibieron un mensaje del Santo Padre, alentándolos a encontrar soluciones a los desafíos que enfrenta la Iglesia local.
Vatican News
Reunidos en Lourdes para su Asamblea Plenaria, los obispos franceses recibieron un mensaje del Papa León, firmado por el Secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin. El Pontífice expresó su deseo de que este encuentro sea una oportunidad para fortalecer los lazos de caridad fraterna en la búsqueda común de la voluntad de Dios para la Iglesia en Francia.
Entre los temas abordados, el Santo Padre destacó la importancia de la educación, considerándola fundamental tanto para el futuro del mundo como para la proclamación del Evangelio. El Papa León XIV observó que los trabajos de la Conferencia Episcopal se desarrollan en un contexto de creciente hostilidad hacia las instituciones católicas y un cuestionamiento de su identidad. “Respetando las convicciones de cada uno y siempre con la preocupación de acoger ampliamente, el Papa los anima a defender con determinación la dimensión cristiana de la enseñanza católica, que perdería su razón de ser sin referencias a Jesucristo”, se lee en el mensaje.
Otro punto de reflexión es la lucha contra los abusos a menores y el proceso de reparación que la Iglesia local ha emprendido con determinación. El Papa manifestó la conveniencia de “perseverar a largo plazo en las acciones de prevención ya iniciadas y continuar mostrando la atención de la Iglesia a las víctimas y la misericordia de Dios para con todos”.
La liturgia también figura en la agenda de los obispos franceses, un tema al que el Santo Padre presta particular atención, en el contexto del crecimiento de las comunidades vinculadas al “Vetus Ordo” (antiguo orden), es decir, a la misa tridentina. En su mensaje, expresó su preocupación por la “dolorosa herida que continúa abriéndose en la Iglesia con respecto a la celebración de la Misa, el propio sacramento de la unidad”. Para sanar esta herida, considera necesario “un nuevo mirar el uno al otro, con mayor comprensión de la sensibilidad de cada uno; una mirada que permita que hermanos ricos en su diversidad se acojan mutuamente, en la caridad y en la unidad de la fe”.
El Santo Padre espera que los obispos encuentren soluciones concretas que permitan incluir generosamente a las personas sinceramente vinculadas al “Vetus Ordo”, respetando las orientaciones establecidas por el Concilio Vaticano II en materia de Liturgia.
El texto del mensaje concluye con la oración del Papa “por todos los católicos de Francia, por su clero, para que perseveren en la fe y en el valiente anuncio del Evangelio, en tiempos ciertamente difíciles, pero en los que no faltan señales de esperanza y de la presencia de Dios en los corazones”.
