Se plantea una interrogante sobre el potencial precio futuro del Bitcoin y si este tiene un límite. La discusión se centra en la posibilidad de que, con el avance de la computación cuántica, el Bitcoin pierda las características que lo hacen único. Existe la preocupación de que los grandes tenedores de criptomonedas, conocidos como “ballenas”, podrían anticiparse a este escenario y transferir sus activos antes de que ocurra.
La pregunta fundamental es si el Bitcoin, a pesar de su crecimiento, está destinado a alcanzar un tope en su valorización. La llegada de la computación cuántica se considera un factor de riesgo que podría comprometer la seguridad y la singularidad de la criptomoneda, lo que a su vez podría influir en las decisiones de los inversores más importantes.
