A menos de tres meses del inicio del gran evento, la selección francesa ya está tomando “temperatura”. No solo en los terrenos de juego, sino también en un mercado, un público, un Mundial que se organizará en gran parte en Estados Unidos (del 11 de junio al 19 de julio). La pregunta circula por los clubes europeos, a veces con cierto fastidio: ¿qué hacen Didier Deschamps y sus jugadores al otro lado del Atlántico en plena temporada? La respuesta va más allá del simple ámbito deportivo.
Del martes al domingo, el equipo de Francia se regalará una pausa americana en la costa este, con dos partidos de prestigio contra Brasil (26 de marzo, Boston) y Colombia (29 de marzo, Washington). Un viaje de ida y vuelta de 12.375 km, completado en menos de una semana.
