¿Carne de res o pollo? Un estudio revela que no hay diferencias significativas para personas con prediabetes
Tradicionalmente, los médicos han recomendado sustituir el consumo de carne roja por pollo, una opción más magra, para preservar la salud metabólica. Sin embargo, un nuevo estudio estadounidense publicado en la revista Current Developments in Nutrition, podría cuestionar estas recomendaciones. Durante cuatro semanas, 24 adultos con prediabetes consumieron ya sea carne de res o pollo en comidas cotidianas como fajitas, hamburguesas y salteados. El resultado: no se observaron diferencias significativas entre las dos dietas.
Carne de res o pollo: un empate en cuanto a la glucemia
En el estudio, los investigadores analizaron los niveles de glucemia en ayunas, la respuesta del organismo después de las comidas, la producción de insulina y el funcionamiento del páncreas. Se encontró que el páncreas no distingue entre una porción de pechuga de pollo y una porción de carne roja no procesada. Incluso los niveles de colesterol y los marcadores inflamatorios (proteína C-reactiva, IL-6, TNF-alfa) se mantuvieron idénticos entre las dos fases del estudio, a pesar de que los participantes consumieron más grasas saturadas durante la fase de consumo de carne de res. Específicamente, el nivel de glucemia en ayunas fue de 117 mg/dL después de la fase de carne de res, en comparación con 114 mg/dL después de la fase de pollo, una diferencia considerada no significativa, según un comunicado.
Durante años, las autoridades sanitarias han advertido sobre el consumo de carne roja basándose en estudios observacionales. Sin embargo, estos estudios no demuestran que la carne de res cause diabetes, sino que sugieren una correlación. Los ensayos clínicos aleatorios, como este, o revisiones de 2021 y 2023 que incluyen más de 20 estudios, muestran que la carne de res no procesada no tiene un efecto perjudicial sobre la glucemia o la inflamación. Estas diferencias entre los resultados observados en la población general y los de los ensayos de laboratorio a menudo se explican por los hábitos alimenticios generales. Por ejemplo, las personas que consumen mucha carne roja a menudo adoptan un estilo de vida menos saludable (menos fibra, más alcohol, menos actividad física).
El estilo de vida es más importante que la carne
Esta investigación, financiada por la National Cattlemen’s Beef Association (pero sin intervención en el estudio), no declara que la carne de res sea “saludable” per se. Simplemente demuestra que, durante cuatro semanas, la carne de res no procesada no es más perjudicial que el pollo para las personas con prediabetes. Lo importante es integrarla en una dieta equilibrada. Por lo tanto, no es tanto la carne lo que cuenta, sino el estilo de vida en su conjunto: priorizar alimentos no procesados, realizar actividad física regular y controlar la ingesta global de calorías y fibra sigue siendo esencial para prevenir la diabetes.
Se necesitarán investigaciones más prolongadas, durante varios meses o años, para confirmar estos resultados a largo plazo, especialmente en mujeres o personas que ya padecen diabetes o enfermedades cardiovasculares.
