Lunel, una ciudad que apuesta por la cultura y la comunidad, ha visto florecer en sus barrios una iniciativa encantadora: las bibliotecas de calle. Estos pequeños puntos de intercambio literario, accesibles para todos sin necesidad de inscripción, funcionan bajo un principio sencillo y solidario: tomas un libro, dejas uno, o simplemente disfrutas de la lectura en el momento.
Novelas, cómics, álbumes infantiles o ensayos… una segunda vida para los libros que circulan libremente entre lectores. Más que simples estanterías al aire libre, estas bibliotecas se han convertido en verdaderas herramientas de intercambio cultural, fomentando la curiosidad, el descubrimiento de autores inesperados y el placer de leer fuera de los circuitos habituales.
Su presencia en el espacio público invita a la pausa, al diálogo y al encuentro entre vecinos, unidos por la pasión por la lectura. Además, estas bibliotecas de calle promueven una práctica eco-responsable al dar una nueva oportunidad a los libros y reducir el desperdicio. En Lunel, se han transformado en lugares de encuentro donde la lectura se comparte día a día, impulsadas por el espíritu de donación y la confianza mutua.
