Los futuros del ASX 200 se mantienen estables, mientras que el S&P 500 cerró con cambios mínimos. La atención de los mercados se centra ahora en los datos económicos provenientes de China.
El comportamiento del mercado refleja una cautela generalizada, con los inversores a la espera de indicadores clave que puedan orientar las futuras estrategias de inversión. Los datos chinos serán cruciales para evaluar la salud de la economía global y su posible impacto en los mercados financieros.
Esta situación subraya la importancia de monitorear de cerca la evolución económica de China, dado su papel fundamental en el comercio internacional y su influencia en las cadenas de suministro globales.
