Wall Street ha cerrado su segunda semana consecutiva en rojo, una situación que no se veía desde junio. Esta tendencia bajista genera preocupación entre los inversores y analistas del mercado.
En el sector tecnológico, la acción de Intel ha experimentado un fuerte descenso. Paralelamente, AMD ha visto un repunte del 4% en su cotización el viernes, lo que ha llevado a especular sobre si el informe del cuarto trimestre de Intel podría ser el catalizador de este cambio.
Algunas empresas, a pesar de la situación general, presentan valoraciones elevadas. De hecho, hay compañías que cotizan a 88 veces sus ganancias actuales, lo que sugiere una posible burbuja o una gran expectativa de crecimiento futuro.
Por otro lado, las acciones de Intel han caído un 12% tras una previsión decepcionante para el primer trimestre de 2026. Este dato refleja las dificultades que enfrenta la empresa y su incertidumbre sobre el futuro cercano.
