La Fiscal General Pamela Bondi ha declarado que un sospechoso incurrió en la práctica de “doxing” y emitió amenazas contra agentes del orden. Además, según la declaración, el individuo habría instigado a la violencia.
Bondi no especificó el contexto o la naturaleza de la instigación a la violencia, limitándose a señalar que el sospechoso “animó al derramamiento de sangre”. La fiscal general no proporcionó detalles adicionales sobre las posibles motivaciones del sospechoso ni sobre las medidas legales que se tomarán al respecto.
Esta acusación plantea interrogantes sobre la seguridad de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y la creciente preocupación por la radicalización en línea. El “doxing”, que consiste en la publicación de información personal identificable de un individuo sin su consentimiento, es una práctica ilegal que puede tener consecuencias graves para la víctima.
